Fitness plan para el cerebro: la realidad o un mito?

¿Se puede entrenar el cerebro? ¿Se puede desarrollar la memoria? ¿Se puede aumentar la inteligencia? Cuando leemos sobre el entrenamiento cerebral de una persona adulta, es muy común que la propuesta se acompaña con la comparación con el entrenamiento de la musculatura: así como los ejercicios regulares permiten que crezcan nuestros músculos, de la misma manera se puede trabajar con el cerebro. ¿Qué lo que está mal con esta comparación?

Hablando desde el punto de vista fisiológico, el cerebro, es un órgano interno, como son el hígado, los riñones, el corazón. Mientras los músculos son tejidos del cuerpo humano, parte del sistema músculo-esquelético de gran adaptabilidad que sí pueden ser modificados. Es natural entrenar los músculos para que crezcan, pero si crece el hígado, o los riñones no será beneficioso para el organismo en general. Lo mismo sucede con el cerebro, además su volumen está limitado por el cráneo.

Todo lo que podemos hacer por nuestro cerebro es tratar de optimizar su funcionamiento dentro de los límites establecidos. ¿Pero qué tanto podemos mejorar, superar lo que ya nos dio la naturaleza?

El estadounidense Dan Hurley escribió su most-read Smarter libro de Hurley exactamente después de un experimento sobre el desarrollo de sus capacidades cognitivas. Él ha pasado un año entero recibiendo todo tipo de entrenamientos para mejorar su percepción, atención, memoria. Dan pasó por la meditación, electroestimulación, clases de música etc, etc. Además, él tenía que comer la comida sana y evitar las actividades consideradas dañinas para la salud mental. Todo un fitness programa para el cerebro de Dan.

Después de un año del trabajo arduo, el resultado de su IQ test ha cambiado por un punto, pero el escaneado tomográfico no registró los cambios en las conexiones neuronales de su corteza pre-frontal en la comparación con el resto del cerebro.

Es bien cierto que Dan aprendió muchas cosas nuevas, los resultados de algunos test mejoraron, y quizás esto nos puede confundir, pero hay hechos confirmados que nos hacen cuestionar la posibilidad de mejorar el cerebro en el sentido literal.

Por ejemplo, no es posible cambiar el tamaño de la memoria procedimental. Nosotros podemos aprender diferentes mnemotécnicas, pero no es el entrenamiento de la memoria, es sólo desarrollo de una habilidad. Es decir, podemos aprender a memorizar los números, pero esta habilidad no se aplicará automáticamente a la memorización de las palabras. Cada vez cuando queremos memorizar algo, tenemos que seguir un esquema y estas prácticas no tienen un efecto acumulativo, no es como aprender a bailar.

Definitivamente, siempre es mejor hacer algo que simplemente echarse en el sofá viendo programas deportivas o telenovelas. En caso de las alteraciones de las funciones cerebrales (traumas de infancia o parto, derrames cerebrales, accidentes, etc), éstas sí pueden ser recuperadas o compensadas. Por otro lado, cuando hablamos de inteligencia y su desarrollo, tenemos que tener en cuenta que, hasta la fecha, a pesar de múltiples propuestas de formular una definición conceptual del término, no se logra llegar a un acuerdo universal ni tampoco enlistar los indicadores claros para poder medir la inteligencia de manera global, què podría ser aplicada a cualquier ser humano sin importar el nivel de instrucción o nivel y el estilo cultural de su desarrollo social. ¿Cómo en este caso se propone aumentar, mejorar, entrenar algo que no puede ser definido, ni medido? La inteligencia nos sirve para resolver las tareas de vida personales, profesionales, científicas o económicas. El cerebro que tenemos ya es suficiente para lograr todas estas metas.

Lo que necesitamos perfeccionar es la habilidad de crear los objetos intelectuales complejos, los modelos de la realidad multidimensionales.

Anteriormente hubo un boom de los entrenamientos del crecimiento personal. Ahora estamos en las épocas del boom del entrenamiento cognitivo. Su popularidad se explica muy fácil: cuando una persona entra en una crisis, busca cualquier ayuda para salir de ésta.

Hoy en día nosotros, los habitantes de las ciudades grandes, tenemos una crisis en común: la ola tecnológica nos quita la socialización sana y nos da la sensación que la vida ya no tiene sentido. Es un problema fundamental de nuestra civilización que no puede ser solucionado hasta que comprendamos que el consumismo informativo nos transforma en los degenerados mentales.

Un comentario

  1. Creo que el entrenamiento físico es excelente para obtener muchos beneficios tanto físicos como mentales sobre todo en las primera etapas del desarrollo, claro que ejercita la mente desde funciones ejecutivas hasta habilidades sociales y control emocional ! Además como aspectos psicológicos pueden influenciar en la actividad física ! Buen post

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s